El consumo de marihuana está mucho más extendido entre la sociedad de lo que se podría pensar en un primer momento. Además, poco a poco va mejorando su imagen y parece cuestión de tiempo —quizá más pronto de lo que imaginamos— que se acabe legalizando tanto su consumo como su producción con fines terapéuticos, pero también recreativos.
Cuestiones legales
En torno a la marihuana existe una especie de vacío legal desde la aprobación de la controvertida Ley Mordaza. Resumiendo, puedes plantar marihuana para su autoconsumo siempre y cuando las plantas permanezcan en el ámbito privado y no puedan ser vistas por otras personas.
Además, la compra y venta de semillas es completamente legal porque no contienen THC, que es la sustancia psicoactiva prohibida.
Interior o exterior
Cuando vayas a sembrar tendrás que decidir si vas a cultivar tu marihuana al aire libre o si lo vas a hacer en un espacio cerrado como una habitación o un pequeño armario. Por lo general, pocas personas cuentan con un jardín o una terraza amplia que esté oculta a la vista de otras personas. Si no tienes la suerte de disponer de un espacio exterior privado, tendrás que decantarte por un cultivo interior y necesitarás un kit que contenga: focos, extractor…
Qué tipo de semillas vas a plantar
Otro de los elementos que hay que tener muy en cuenta es el del tipo de semillas que vas a escoger. En las tiendas puedes encontrar tres clases diferentes de semillas: sativas, índicas y autoflorecientes. Cada uno de estos tipos definen una serie de rasgos físicos: tamaño, densidad, cantidad de luz que necesitan para florecer…
Las sativas son perfectas sin dispones de un espacio en el que haya mucha luz natural, es decir, son ideales para plantar en exterior. Las índicas requieren menos luz que las sativas. Por último, las autoflorecientes son semillas que crecen muy rápido y que no necesitan ni luz natural ni grandes cuidados.
Comprar marihuana online en tiendas como DAGGA CBD es muy cómodo y te va a permitir sembrar semillas muy variadas. Las autoflorecientes son una gran opción para empezar. A medida que vayas ganando experiencia, podrás ir probando nuevos tipos.
Trasplanta a tiempo
No esperes al último momento para cambiar la maceta de tus plantas. Para que crezcan saludables y en todo su esplendor necesitarás macetas grandes, con una capacidad de 5 a 10 litros por cada metro de altura. Así las raíces tendrán espacio para seguir creciendo. Es importante que, al hacer el cambio, utilices el mismo tipo de tierra que tenías en la maceta anterior.
Riega por la tarde
La mejor hora para regar tus plantas es cuando cae el sol, porque tendrán toda la noche para absorber el agua con calma, lo que va a ayudar a que crezcan más fuertes.
Fumiga cada dos semanas
Tienes que preocuparte de proteger tus plantas de posibles plagas y enfermedades. Para hacerlo tendrás que utilizar fumigadores ecológicos una vez cada dos semanas. Evitarás que se echen a perder, algo que es especialmente doloroso cuando ya casi están listas.
Distancia entre las plantas
Las plantas de marihuana necesitan su espacio. Lo que debes hacer, en el caso de que tengas más de una, es separarlas, de modo que reduzcas las posibilidades de contagios de enfermedades y aumentes la cantidad de luz que recibirán.
Paciencia: menos es más
Por último, no quieras hacer más cosas de las que tus plantas necesitan. Los cultivadores novatos suelen pecar de exceso de celo: demasiados cambios de tierra, demasiada agua… Simplemente ten paciencia. Dales tiempo y observa cómo van evolucionando y cómo varía su aspecto.






