Las vitaminas son sustancias esenciales que cumplen diversas funciones en nuestro organismo y que podemos obtener mediante la dieta. Sin embargo, la actual dieta occidental es sorprendentemente pobre en vitaminas, en especial porque no solemos tener demasiado tiempo para escoger bien los alimentos que consumimos, esto nos puede provocar déficits de ciertas vitaminas, lo cual puede producir a su vez distintos síntomas.
Ten en cuenta que la deficiencia de vitaminas es mucho más común en personas que han sufrido malnutrición por déficit o que han decidido restringirse de ciertos grupos de alimentos. También es común en niños con trastorno del espectro autista, los cuales muestran selectividad por los alimentos, así como en embarazadas y deportistas, que tienen una demanda mucho mayor y, descuidar la alimentación, puede generar ciertos déficits. Es por ello que actualmente existen muchas investigaciones alrededor de la denominada vitaminoterapia o suplementación con vitaminas y empresas como Bright Naturo ofrecen formas personalizadas de suplementación con vitaminas ofreciendo asesorías profesionales para definir qué vitaminas pudieras estar necesitando.
¿Qué síntomas producen los déficits de vitaminas?
Vitaminas del complejo B
Por lo general, esta es una de las deficiencias más comunes, es por ello que en muchas ocasiones, los pediatras indican complejo B a los niños. Este complejo contiene vitaminas como la tiamina, la cianocobalamina, la piridoxina y la riboflavina, también el ácido fólico (vitamina B9) forma parte de este complejo, pero suele indicarse aparte debido a que es de suma importancia, en especial para embarazadas y niños pequeños. La deficiencia de estas vitaminas puede empeorar la absorción del hierro, provocando anemia, lo que se traduce en un primer momento en cansancio crónico. También, puede afectar en la síntesis de la mielina, provocando dolores y contracturas. En general, la falta de energía puede asociarse a deficiencia de vitamina B en sus primeros momentos, pero las deficiencias graves pueden incluso llevar a problemas de salud realmente graves.
La deficiencia de vitamina B3, por ejemplo, produce la enfermedad denominada pelagra, caracterizada por dermatitis, diarrea y demencia y que puede llevar a la muerte.
Vitamina K y E
La vitamina K es necesaria para la coagulación de la sangre y la vitamina E es un coadyuvante importante para su absorción en el organismo, además de su utilización. Por otro lado, la vitamina E se asocia con la salud de la piel, el cabello y las uñas, pero no con la misma importancia que otras vitaminas que veremos más adelante. Una deficiencia de vitamina K y E se puede traducir en prolongación de los tiempos de coagulación, además de otras manifestaciones como la aparición de moretones y epistaxis (sangrados nasales) aunque esto suele ser en déficits graves.
Vitaminas A C y D
Finalmente, las vitaminas más populares y comerciales son las vitaminas A, C y D, las cuales tienen funciones importantísimas en nuestro cuerpo. La vitamina A se ha relacionado con la salud visual, pero también con otras funciones, como fortaleciendo el sistema inmunitario, así como en la reproducción, pero también es importante para el funcionamiento del corazón, pulmones y otros órganos vitales. La vitamina C, por otro lado, es un antioxidante interesante, ayuda a absorber el hierro de los alimentos y en suplemento, y juega un papel importante en la salud de los dientes y de la piel.
La deficiencia de vitamina C produce la enfermedad conocida como escorbuto, que se manifiesta como encías que sangran fácilmente, hemorragias cutáneas, así como dificultad para la cicatrización de heridas y anemia.
La importancia de la vitamina D
Por último, pero definitivamente no menos importante, la deficiencia de vitamina D, concretamente su forma activa, la vitamina D3 (dihidrocolecalciferol) una hormona que produce el cuerpo humano, pero que necesita de su precursor, el colecalciferol, para poder ser sintetizada en la piel mediante la exposición a la luz solar. Esta hormona cumple una función importante en la utilización del ion calcio, el cual tiene múltiples funciones en el cuerpo humano, algunos de ellos incluso, aún no han sido descubiertos por la ciencia, por lo que es una vitamina muy importante. Su deficiencia produce la enfermedad conocida como raquitismo, y que es común en niños que no reciben buena alimentación o que son privados de la luz solar.
En el adulto produce osteomalacia, una pérdida progresiva de la estructura ósea. Ambas pueden producir fracturas, pero el raquitismo puede deformar los huesos de los jóvenes produciendo posturas aberrantes que pueden llegar a permanecer por el resto de la vida.
Estas son, por supuesto, deficiencias graves, pero ya en deficiencias más leves de vitamina D pueden generar debilidad osteomuscular, por lo cual su suplementación puede ser atractiva para deportistas, así como quienes entrenan en gimnasios ya que ayuda a aprovechar al máximo la fuerza de los músculos.






