Tradicionalmente, la gente acudía a su centro de belleza para depilarse. Sin embargo, el desarrollo de la tecnología ha permitido la mejora y el abaratamiento de los métodos para depilarse en casa.
¿Por qué preferimos depilarnos en casa?
Depilarnos en casa tiene algunas ventajas de importancia. Primero de todo, podemos ajustar la depilación a nuestra rutina de manera más satisfactoria. Es decir, no dependemos de las horas disponibles que tenga el centro de belleza, ni tenemos que desplazarnos hasta allí. Simplemente, nos depilaremos en el momento que mejor nos venga.
Otra ventaja es la económica. Lo normal es que la depilación en casa sea más barata. Acudir a un profesional siempre es más costoso que realizar la depilación por nosotros mismos. Y, con la mejora de los métodos de depilación, el resultado puede ser el mismo o, al menos, muy similar.
Además, si eres pudoroso, evitarás tener que desnudarte frente a un extraño o, si depilarte te duele, quejarte frente a él.
Métodos para depilarte en casa
Una vez vistas las ventajas de depilarte en tu propia casa, vamos a describir los principales métodos de depilación. Hay otros métodos como la depilación con hilo que no vamos a ver aquí ya que la mayoría de las personas no la podría realizarla en su hogar. Por tanto, ordenamos los cuatro métodos elegidos de mejor a peor, según nuestro criterio o preferencia que, por supuesto, no es ni debe ser coincidente con el de todo el mundo.
Fotodepilación: Es un método consistente en debilitar el crecimiento del vello mediante disparos de luz que son absorbidos por la melanina, provocando que el folículo entre en un estado de reposo y haciendo, finalmente, que el vello caiga y deje de crecer.
Una depiladora de este tipo puede suponer una inversión inicial de cierto calado, pues vienen a costar entre 100 y 600 euros. No obstante puedes comprar dispositivos de luz pulsada de la mejor marca por menos de 300 euros.
El inconveniente principal de este método es que no conviene usarse en pieles oscuras o muy bronceadas.
Depilación con cera: La depilación con cera, tanto cera caliente como bandas de cera fría, es un método ideal para ciertas personas. Puede ser un poco dolorosa y para que sea efectiva deberás dejar crecer el pelo algunos milímetros. Además, no es la opción más recomendable para quienes tienen gran cantidad de pelo.
Sin embargo, hay mucha gente que considera este su método predilecto: es higiénica y duradera.
Máquina eléctrica: Una de las alternativas más clásicas. Su principal desventaja es que puede ser bastante doloroso. Como en todos los casos, la mejora de estos dispositivos los ha hecho más cómodos. La mayoría de ellas ya cuenta con diversos cabezales para las diferentes zonas del cuerpo.
Cuchilla: Método sencillo y rápido, aunque sus efectos son muy breves y no se recomienda para las personas con mucho vello.






