En una era tan digitalizada como la actual, son muchas las opciones de entretenimiento que tienen los usuarios sin tener que salir de las pantallas de la computadora o el celular: series, películas, redes sociales… Pero una de las tendencias que no para de crecer año tras año es el juego, el pasatiempo más clásico para combatir el aburrimiento. El abanico es, hoy en día, muy amplio, pero, en este artículo, repasaremos tres de los más clásicos, con siglos de carrera a sus espaldas, que se encuentran migrados al online por completo.
Ajedrez, un juego milenario
Con más de quince siglos en su haber, el ajedrez sigue siendo una de las actividades de ocio más practicadas del mundo. Según calculan varios medios de comunicación especializados, aproximadamente entablan partidas de forma recurrente unos 600 millones de usuarios. Hasta una quinta parte de ellos usa la misma plataforma digital para encontrar rival, y es que el método actual más habitual para poner a prueba el intelecto y la habilidad de cada uno es internet. Allá se dan cita jugadores de todo el mundo y, con gran facilidad, se compite de forma internacional.
A su vez, estas plataformas centradas exclusivamente en la batalla de negras y blancas ofrecen un sinfín de alternativas a su público. Más allá de torneos y encuentros puntuales, también disponen de lecciones y retos diarios para mejorar aspectos concretos, una academia en línea donde expertos dan claves del juego o la posibilidad de seguir a los grandes maestros en sus partidas. Todo ello, aparte de hacer mejorar la técnica del ajedrecista, permite crear un sentimiento de comunidad, tan importante en esta disciplina por su componente social.
El póker y sus múltiples modalidades
Algo más joven es el póker, con 500 años aproximadamente de recorrido. La evolución a lo largo de este tiempo es evidente, pues las partidas no se celebran del mismo modo que antaño. Aparte de dar el salto a las pantallas, han proliferado modalidades que han sido de gran acogida en la red, como la Texas Hold’em o la Omaha, que conviven a la perfección con otras más clásicas como las siete cartas. En las principales plataformas, hay diferentes opciones para elegir, todas ellas dejando claro de entrada qué características tienen y cómo se juega.
A su vez, parecido a lo que sucede con el ajedrez, en estos portales podemos ver otros servicios que seguramente en el formato físico se echaban de menos. Por ejemplo, existe la opción de consultar el valor y la combinación de las distintas cartas, así como de visualizar los grandes torneos mundiales o aprender el significado de los términos más habituales de esta práctica. Todo ello, en su conjunto, da un bagaje a los jugadores que puede ser de gran utilidad en el momento en el que uno se sienta en la mesa rodeada de compañeros.
El mahjong: dos versiones diferenciadas
Hay disparidad de opiniones entre los expertos sobre cuándo apareció la primera versión del mahjong: hay quienes apuntan al 4.000 a.C. y otros que lo hacen alrededor del 500 a.C. Lo que es cierto es que la modalidad que en los últimos tiempos se ha puesto de moda en internet no es la que inició el camino. La original consta de cuatro jugadores cuyo objetivo es crear, de una forma simbólica, una muralla. Aunque hay varios portales que ofrecen la posibilidad de celebrar partidas en línea de este tipo, no es la más extendida entre los usuarios de la red.
En la década de los 80, cuando empezaron a aparecer las primeras computadoras en los hogares, se dio a conocer la versión solitaria de este pasatiempo de origen chino. Su funcionamiento difiere de la forma original y no se practica en compañía: la finalidad es retirar pares de piezas del tablero. Parte del éxito que ha conseguido este juego se debe a que, como sucede con el solitario de cartas, iba instalado de serie en el sistema operativo de las computadoras más extendidas por todo el mundo. De esta manera, se hizo con un nombre que hoy en día sigue brillando en el formato multiplataforma.






