Llega Semana Santa y si el coronavirus lo permite, en estos días se estarán terminando de organizar las vacaciones. Muchas personas aprovechan y se cogen toda la semana para realizar viajes a Egipto, Turquía o cualquier otro lugar que requiera mucho tiempo de visita y del que no se puede disponer normalmente.
Y es que tras tres meses sin un solo festivo en el horizonte y con la cuesta de enero que a veces es más cuesta de lo normal, las vacaciones de Semana Santa se convierten en un oasis en mitad del desierto, un oasis perfecto por el inicio de la primavera, las ganas de hacer actividades y el comienzo de los días más largos.
A continuación recogeremos algunos destinos que pueden servir de ideas si aún no has planificado tus vacaciones, tanto dentro como fuera de España.
- Sevilla. Es el lugar con mayúsculas para empaparse de costumbres y tradición y olor a azahar y a incienso. Vivir su Semana Santa es una experiencia que hay que hacer, al menos, una vez en la vida, aunque no se entienda tanto y no se tenga sentimiento religioso. Es mucho más que eso. Ver como toda una ciudad se une al paso de una de Virgen y, si se tiene suerte, ver cómo cae una petalá desde un balcón es una experiencia única que pone los pelos de punta. Además, su cercanía con la playa y otras ciudades magníficas de Andalucía, hacen que sea un destino muy goloso.
- Islas Canarias. Quitando la calima de los últimos días, cualquiera de las islas que conforman el archipiélago es un destino excelente si lo que se quiere es playa y tranquilidad y recargar las pilas ganando una hora más al día. Además, en muchas de las playas canarias se pueden hacer multitud de actividades acuáticas que también ayudan a desconectar y a hacer algo diferente.
- Egipto. Es un destino también que se acentúa en Semana Santa. Un crucero por el Nilo, recorrer El Cairo y apreciar la diferencia entre tradición y modernidad, así como la visita a las famosas pirámides o al Valle de los Reyes, muy próximo a Luxor, son algunas de los lugares de interés o actividades que no puedes dejar de hacer. Además, este país, de historia y tradición milenaria, esconde multitud de leyendas, creencias e historias que no te dejarán indiferente y que te llevarás también a tu regreso.
- Costa Rica. Pura vida. Costa Rica hace ya un par de años que se ha convertido en un lugar de peregrinaje para todos los que aman la naturaleza y buscan una opción distinta a las habituales. Cascadas, volcanes, selva y animales exóticos que no habías visto nunca son algunas de las aventuras que te esperan en este país en el que la vida va a otro ritmo y pareciera que se saborea más, todo sin olvidar la actividad por excelencia que es deslizarse por los cables del canopy y ver cómo tienes la selva con toda su vegetación a tus pies.






