La cantidad de huevos suele verse reducida durante ciertas temporadas debido a las subida o bajada brusca de las temperaturas, pero por lo general nos surtirán con una cantidad más o menos constante de huevos que pondrán de forma diaria.
Estos huevos pueden resultarnos una verdadera ventaja a la hora de cocinar platos para mucha gente y si buscamos encontrar sabores más naturales y puros, pues el gusto de los huevos puestos por gallinas de campo es notablemente diferente al de los huevos que podemos adquirir en cualquier distribuidora de alimentos.
Además, las gallinas son animales curiosos y bellos, buenos para educar a los niños en el cuidado de animales de granja desde una edad temprana, pues no suponen un verdadero peligro para nadie y a que sus crías, los polluelos, resultan realmente adorables.
En este artículo hablaremos de algunos consejos para aquellos que estén pensando en adquirir unas gallinas ponedoras y cuidar de ellas para tener huevos.
La infraestructura
Lo primero es lo primero: tenemos que asegurarnos un lugar para que las gallinas se encuentren con el suficiente espacio para moverse y para que desarrollen sus vidas. Este lugar ha de estar preparado para verse expuesto a la suciedad de los excrementos que producen las gallinas, además de tener ciertas zonas designadas para que las gallinas pongan sus huevos a gusto y para que coman.
Cada vez más gente adquiere baterias para las gallinas de postura, jaulas en las que hay un espacio designado para cada necesidad de la gallina y que son de fácil limpieza y cuidados. Estas jaulas resultan prácticas y manejables a partes iguales y lo ideal es acompañarlas de un techo protector que defienda a las gallinas contra los envites del entorno, puesto que son animales frágiles y pequeños.
Una vez designado el espacio en el que van a vivir, tenemos que procurar también un espacio en el que puedan comer. El tema de la comida lo tocaremos más adelante, pero cabe decir que es importante tener en cuenta que este espacio ha de ser rellenado cada día, así que nuestro método de acceso debería ser fácil y sencillo, sin complicaciones innecesarias.
Los accesorios para que coman las gallinas podrían ser las tolvas de plástico, que actúan como grandes almacenes de grano o pienso para estas, cuyo nivel va bajando según ellas van comiendo.
Esto nos permite evitar que tengan toda la comida a la vista, puesto que no dejarían de comer. También significa que podremos rellenar la tolva y olvidarnos de ella durante tanto tiempo como esta dure con comida en su interior.
A continuación hablaremos de los cuidados más específicos.
Protección y salud
Las gallinas son como cualquier otro ser vivo y pueden sufrir la acción de parásitos o enfermedades. El entorno de las gallinas ha de ser cuidado y mantenido limpio en todo momento, pues estas son vulnerables a parásitos del tipo del ácaro rojo, el cual también lo pueden tener los humanos y crece en la suciedad de los corrales.
Para limpiar dichos corrales lo ideal es usar vapor expulsado en altas temperaturas y que vaya acompañado de algunos productos de limpieza especializados para evitar envenenarlas sin querer.
También tenemos que recordar que las gallinas son seres sociales y que necesitan del contacto con otras gallinas de su misma especie para estar sanas y felices, o correrán el riesgo de caer en una depresión.
Por último cabe destacar que también necesitan un suministro constante de agua fresca y que son omnívoras, así que si queremos mejorar su dieta podremos darles de comer los desperdicios de frutas y hortalizas que nos hayan sobrado, siempre y cuando estas últimas no estén cocidas.






